Tren de Sóller, un viaje que empieza en septiembre

En septiembre y octubre, Mallorca cambia de luz. Los días siguen siendo de verano, pero el sol ya no aprieta igual y la Serra de Tramuntana se viste de tonos más suaves y dorados sin olvidar el verde intenso de la vegetación de la Serra. Y si hay una manera especial de disfrutar de este paisaje es hacerlo desde la ventanilla del Tren de Sóller.

Un tren de madera que lleva recorriendo este trayecto desde 1912 y que todavía conserva ese encanto de los viajes de otra época. El recorrido comienza en Palma y, poco a poco, el paisaje urbano deja paso a la montaña, los olivos, los bancales y las grandes panorámicas de la Serra.

Pero hay un detalle que hace todavía más especial el viaje: trece túneles separan Palma de Sóller.

Trece momentos de oscuridad que duran apenas unos segundos y que funcionan como pequeñas sorpresas. Entras en un túnel… y cuando vuelves a ver la luz, el paisaje ha cambiado. Una montaña, un valle, un olivar, una nueva perspectiva de la Serra de Tramuntana. Por eso, la propuesta es sencilla: sentarse junto a la ventanilla, contar los túneles y dejarse sorprender en cada salida.

Y al llegar a Sóller, todavía queda mucho por descubrir: sus calles, sus casas señoriales, su plaza, el tranvía que conecta con el puerto y, por supuesto, ese ambiente mediterráneo que convierte cualquier paseo en una pequeña escapada.

Septiembre y octubre, además, es un momento perfecto para hacerlo con algo más de calma. El verano empieza a despedirse, pero Mallorca todavía conserva sus días largos, su luz y sus ganas de disfrutar.

Así que, si todavía no has hecho ese último viaje del verano… quizá no necesitas irte muy lejos. A veces, el mejor viaje empieza simplemente subiendo a un tren.

Agradecimiento imágenes: Ferrocarril de Sóller