El códice Voynich, el manuscrito más extraño del mundo, sigue sin poder descifrarse

Elaborado en el siglo XV, este libro está repleto de imágenes y textos que ningún especialista ha podido descifrar todavía. Aunque parece que cada vez tenemos más pistas sobre su contenido…

El Manuscrito Voynich es un libro ilustrado, de contenidos desconocidos, escrito por un autor anónimo en un alfabeto no identificado y un idioma incomprensible, el denominado voynichés. Aunque no se sabe cuándo fue escrito, según pruebas del carbono 14, el pergamino en el cual está escrito fue fabricado entre 1404 y 1438.

¿CUÁNDO Y CÓMO APARECE EN ESCENA ESTE EXTRAÑO MANUSCRITO?

Realmente la primera noticia de la existencia del Voynich data de 1580, cuando el emperador Rodolfo II de Habsburgo, muy interesado en las ciencias ocultas, la magia y las rarezas de todo tipo, lo adquirió por la elevada suma de 600 ducados, que en aquel entonces era una importante suma de dinero, a los ingleses John Dee –un mago que decía comunicarse con los ángeles mediante unas piedras– y Edward Kelley, que no era más que un embaucador.

¿QUIÉN ERA REALMENTE WILFRID VOYNICH?

Huido de Rusia por motivos políticos, el polaco Wilfrid Voynich, cuyo nombre auténtico fue Michal Wojnicz o Wojnics, fue un bibliófilo lituano de origen polaco, nacionalizado en EEUU. Hay quien que se sospecha que fue él quien elaboró el manuscrito, aunque nunca ha habido evidencias de ello.

Se trasladó a Inglaterra, donde después de muchas penurias se hizo un nombre como tratante de libros raros. Estaba convencido de que el códice Voynich encerraba conocimientos alquímicos que revolucionarían la ciencia moderna cuando pudiera descifrarse.

¿QUÉ SON LOS DIAGRAMAS ZODIACALES QUE APARECEN EN EL MANUSCRITO?

En el manuscrito Voynich, aparecen una serie de diagramas circulares zodiacales o astrológicos, que según algunas interpretaciones, parecen ser grupos de mujeres desnudas bañándose en piscinas, más imágenes astronómicas, una sección “farmacológica”… Lo cierto es que nadie se atreve a afirmar con rotundidad que realmente es esa la interpretación más fidedigna.

¿DIBUJOS DE PLANTAS EN EL MANUSCRITO?

Sí, el manuscrito Voynich se divide en varias “secciones” según el tipo de ilustraciones que aparecen en cada página. La más extensa es la primera, un “herbario” en el que se reproducen diversos tipos de plantas. Las plantas dibujadas son tan enigmáticas como el texto que las acompaña, pero a día de hoy no se han podido identificar con ninguna especie real. Con lo cual seguimos con la incertidumbre y el misterio que rodea a todo el manuscrito.

¿PODRÍA TRATARSE DE UNA FALSIFICACIÓN O INVENCIÓN?

Ante la aparente incoherencia del Voynich se ha sugerido que se trata de una broma o una estafa. Se ha especulado que fue el propio John Dee, mago, matemático y aficionado al ocultismo, quien hacia 1580 lo creó junto a su socio Edward Kelley, que ya había sido procesado en Inglaterra por falsificar documentos.

Pero es curioso, como en tiempos pasados, cuando aparecía algo incomprensible para el hombre o el ser humano en cuestión, automáticamente se le pone la etiqueta de “falso” o “fraudulento”. No hay más que trasladarse unos años atrás e irnos hacia las Pinturas rupestres de Altamira. Cuando Modesto Cubillas que era un cazador de un pueblo precioso, Santillana del Mar en Cantabria, le comunicó a Marcelino Sanz de Sautuola, que había visto una cueva muy rara. Sautuola escavó allí y fue entonces cuando su hija María de Sautuola con unos 8 años, entró en una de las cuevas y dijo la famosa frase de -¡Mira papá… bueyes! Que es lo que hoy en día conocemos como la “sala de los polícromos”, pues Cartahillac, que en aquel entonces era una eminencia en cuanto a la Paleontología, como salía de su comprensión, acusaron a Marcelino Sanz de Sautuola de farsante, alegando que aquello, lo había realizado él mismo.

Pues aquí, con el códice, es comprensible que mucha gente se decante por decir que es una falsificación al no encontrar ninguna interpretación ni poder traducirlo.

¿EXISTE ALGUNA TEORÍA SOBRE EL CÓDICE? ¿O NADIE SE HA ATREVIDO A HACER UNA INTERPRETACIÓN, AUNQUE NO SEA CONFIRMADA?

Hay un artículo de Nicholas Gibbs publicado recientemente en el Times Literary Supplement que prometía.

Gibbs, que se presenta como investigador de Historia, sostiene que el manuscrito que actualmente se conserva en la Beinecke Library de la Universidad de Yale (EE.UU.) es un tratado médico sobre la salud de las mujeres escrito en una versión abreviada de latín medieval. La obra habría contado con un índice de abreviaturas, precisamente entre las hojas hoy perdidas.

Aunque con esta ya es la novena teoría pero como decimos, ninguna tiene una base sólida para confirmar realmente lo que este manuscrito significa o lo que sus ilustraciones y textos indescifrables quieren decir.

David Fernández, autor de La Misterioteka, experto en ciencia, evolución y misterio de IB Magazine.

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