Desvelado un nuevo misterio de la ‘Mona Lisa’

Un grupo de médicos examina al detalle el cabello, la piel y el cuello de la mujer plasmada en la obra de Da Vinci y descubren que sufría un trastorno de salud.

¿LA GIOCONDA ENFERMA?

La protagonista de La Gioconda o Mona Lisa, el célebre retrato de Leonardo da Vinci, padecía una hipercolesterolemia tan severa como para ocasionarle la muerte con 37 años.

Este diagnóstico de la Mona Lisa lo proporciona Florencio Monje Gil, cirujano maxilofacial, en una conferencia celebrada el pasado jueves 13 de diciembre, en el Museo de Navarra.

¿EN QUE SE BASA PARA ASEGURAR QUE LA GIOCONDA ESTABA ENFERMA?

Se basó, para ello, en un xantelasma, o pequeño bulto, en la proximidad del lagrimal izquierdo y en un lipoma, o bulto de grasa, de unos tres centímetros de largo, en el dorso de la mano derecha, por debajo del dedo índice.

Florencio Monje Gil, doctor en Medicina, realizó un viaje por la pintura universal para descubrir las enfermedades de los rostros pintados por artistas a lo largo de la historia. Además de La Gioconda, de la que se han realizado hasta 44 diagnósticos médicos, desde embarazo a parálisis facial, pasando por debilidad mental o alopecia por estrés, el conferenciante describió algunas otras patologías.

SE DICE QUE LA BELLEZA DE LA GIOCONDA, ERA PATOLÓGICA ¿POR QUÉ?

Eso es al menos, eso es lo que concluye la última investigación de Mandeep R. Mehra, profesor de la Escuela de Medicina de Harvard, que achaca los enigmáticos rasgos de la retratada a un problema de tiroides. «El enigma de la Mona Lisa puede resolverse mediante un simple diagnóstico de una enfermedad relacionada con el hipotiroidismo.

En muchos sentidos, es el atractivo de las imperfecciones de la enfermedad lo que le da a esta obra maestra su misteriosa realidad y encanto.
Para Mehra, la hinchazón del cuello (señal de un posible bocio) es un claro síntoma de este trastorno, que se caracteriza por la disminución de la actividad orgánica global.

EL COLOR AMARILLENTO ¿ES EL COLOR DE LA PINTURA O DE UNA POSIBLE ENFERMEDAD HEPÁTICA, COMO SE HA DICHO EN ALGUNOS FOROS?

Realmente, el mítico color amarillo de la pintura podría no ser solo la pátina del tiempo, sino también un reflejo (en sepia) de su tiroides. «Más de un tercio de las pinturas y esculturas de la época representaban a individuos con esos problemas.

¿QUIÉN ERA REALMENTE LA GIOCONDA?

Si aceptamos que detrás del cuadro se esconde la identidad de Lisa Gherardini, que vivió hasta los 63 años, esta sería la causa más probable de su aspecto.
Expertos en la materia argumentan que, si hubiera sufrido, como propusieron en 2004 varios reumatólogos y endocrinólogos, un trastorno lipídico y una enfermedad cardíaca, no hubiera fallecido a una edad tan avanzada, pues los tratamientos de la época eran muy limitados para estos trastornos.

El hipotiroidismo se trata de la enésima supuesta enfermedad de la retratada, a la que a lo largo de los años, aquellos incapaces de otorgar al sfumato de Da Vinci todo el mérito de su enigmático aspecto le han colgado las dolencias más variadas.

En 1989, K. K. Adour vio en su mueca una contractura muscular, causada por una parálisis de Bell solo parcialmente recuperada. Fue el mismo experto que sugirió que unasincinesia secundaria, causante de constantes movimientos faciales involuntarios, había obligado a Leonardo a dejar sus rasgos sin definir: una técnica que, por otra parte, se repite en la mayoría de retratos del genio renacentista.

Treinta años antes de esta rocambolesca teoría, el especialista K. D. Keele aseguró que nuestra protagonista estaba embarazada, pues tenía, a su parecer, todas las marcas que generan los cambios hormonales durante la gestación.

Ahora, en cambio, Mehra sostiene que esta ya había dado a luz cuando comenzó a posar, pues en algunos casos la tiroides se inflama en el año posterior al parto, reforzando así su nueva conjetura.

¿ES CIERTO QUE TAMBIÉN SE DIJO QUE LA MONA LISA ERA VÍCTIMA DEL CÁNCER?

Pues los doctos han ido mucho más allá. Alzando la vista, han llegado a adivinar un lipoma (tumor benigno de tejido graso) en su ojo derecho, y un xantelasma (levantamiento graso) en el izquierdo.

Pero es que fijándose en su cabello, y en su ausencia de cejas y pestañas, decidieron que sufría una alopecia universal (ocultada, claro, con una peluca) debido a un gran estrés emocional. Pero no se detuvieron en la parte superior.

En ese gesto de sujetarse la mano izquierda con la derecha –en la que tendría un lipoma de tres centímetros–, «descubrieron» un intento de la Mona Lisa por controlarun temblor de tipo parkinsoniano. Sin embargo, la pose era propia del protocolo de la época, según dictamina el «Decor puellarum», un tratado de moral femenina publicado en Venecia en 1471.

A los numerosos adjetivos que los historiadores y los artistas han colocado a la sonrisa de la Mona Lisa, los galenos le han sumado los de “gravídica, desdentada, sifilítica, bruxista, etílica, distónica y paralítica”.

David Fernández, experto en ciencia, evolución y misterio; autor de La Misterioteka.

Escucha PODCAST de este capítulo de La Gioconda.